Conservación
Desde que se
iniciaron los trabajos de investigación, en
1991, el Proyecto Arqueológico Huaca de la Luna aplica una
política y metodología de excavación interdisciplinaria,
para asegurar la correcta recuperación de la información
científica y la conservación inmediata de los restos
arqueológicos (pinturas murales, relieves, huacos, textiles
y otros materiales).
El Proyecto
respeta la condición de “obra de arte
en actual estado de ruina”, de la Huaca de la Luna, por eso
el antiguo templo Moche no ha sido restaurado. Es decir, allí no
se han repuesto los muros que ya habían desaparecido, ni
se han retocado los colores que estaban deteriorados.
Solamente se
han realizado trabajos de conservación y consolidación,
consistentes en anular las causas del deterioro constante, como
evitar que la luz del sol, la lluvia y el viento caigan directamente
sobre las superficies polícromas; aplicar productos químicos
para anular la acción de las bacterias que destruyen los
componentes orgánicos de los muros y colores; y reforzar
las estructuras que estaban a punto de caer, para rescatar el valor
documental y estético del monumento arqueológico.
Para garantizar
mejores resultados, el Proyecto ha puesto especial atención carácter interdisciplinario de los trabajos
de investigación y de conservación del antiguo templo
Moche. Por ese motivo se cuenta con el constante aporte de diferentes
especialistas como biólogos, químicos, climatólogos,
ecólogos, y otros.
Es oportuno
destacar el Proyecto aplica una política de
conservación preventiva, siguiendo una metodología
de trabajo que ha sido diseñada para responder a la problemática
específica de la Huaca de la Luna, respetando los principios
vigentes a nivel internacional, como la Carta de Venecia, la teoría
propuesta por Cesare Brandi y las recomendaciones de la UNESCO.
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