Consejos para mochileros en Perú

Algunas recomendaciones para viajar de mochilero por PeruPerú ofrece multitud de posibilidades al viajero, y visitarlo de mochilero es una muy buena opción para conocer a fondo su territorio, su cultura y su impresionante legado histórico.

Las decisiones dependen de ti

Viajar de mochilero es una de las mejores formas de conocer un país, su cultura y su gente, por lo que siempre suele ser una decisión muy acertada. En el caso de Perú, además, se trata de un país relativamente grande con infinidad de lugares muy diferentes que visitar. Se puede disfrutar de unos días en la playa, ir en busca de la aventura en total contacto con la naturaleza en la selva amazónica, sumergirse en la historia visitando ciudades que construyeron civilizaciones antiguas o visitar alguna de sus impresionantes ciudades o pueblos andinos. Y siendo mochilero, la decisión y el momento depende únicamente de cada uno.

Moverse en Perú

Perú se puede recorrer con poco dinero, especialmente si se va con euros, porque es relativamente barato y es fácil encontrar alojamiento en prácticamente cualquier sitio. Su gente, por lo general es muy amable y casi siempre están dispuestos a ayudar o dar indicaciones a un turista perdido. Hay que decir también que es bastante seguro, aunque sobre todo cuando se visitan grandes ciudades, hay que saber que barrios es preferible evitar o visitar por el día con más precaución.

Los transportes funcionan bastante bien, principalmente los autobuses, que te llevan a cualquier rincón del país. Aún así, la decisión de alquilar un coche para moverse por el país también puede ser muy acertada.

El mal de altura

En Perú, algunos de los lugares más interesantes se encuentran a miles de metros de altura. Puesto que nuestro cuerpo no está acostumbrado a la disminución de presión atmosférica que se produce, es posible que se sufra de mal de altura y se experimente dificultad para respirar, nauseas, mareos o dificultad para dormir. Si se experimentan estos síntomas, lo mejor es descender.

Si se asciende a más de 2.000 o 3.000 metros, es importante hacerlo de forma gradual, beber muchos líquidos, evitando el alcohol, comer muchos azúcares y féculas y evitar en todo lo posible quedarse frio.

Mochila al hombro

En cuanto al equipaje, todo buen mochilero sabe que no se puede ir muy cargado, porque se pasan muchas horas con la mochila al hombro, pero a la vez hay que meter todo lo necesario. Hay que llevar poca ropa, cómoda y a ser posible, que se seque rápido ya que muchas veces habrá que lavarla en el hostal o lugar de hospedaje. Perú es un país grande, con muy diferentes climas dependiendo del lugar, por lo que habrá que llevar un poco de todo, desde ropa de abrigo para visitar lugares que se encuentran hasta a 4.000 metros de altura, a unas bermudas para pasear por las playas. Para el aseo personal, basta con una pastilla de jabón, desodorante, cepillo y pasta dental y un peine.

Tampoco se puede olvidar llevar un pequeño botiquín. Evidentemente esto depende de las dolencias más usuales de cada uno, pero en general, llevar algo para calmar el dolor de estómago, las nauseas, el dolor de cabeza o una gripe, suele ser muy útil. Además nunca está de más una botellita de alcohol, tiritas y una venda.

Foto: Klaus Eppele – Fotolia

La cultura Moche

El pueblo Moche tiene su propia culturaLa cultura Moche, también conocida como Mochica, fue descubierta en los primeros años del siglo pasado, pero todavía hoy esconde muchos misterios que los arqueólogos siguen intentando descifrar.

Su descubrimiento

Fue en 1909 cuando el arqueólogo alemán Max Uhle descubrió la existencia de una cultura hasta ese momento desconocida, la Moche o Mochica y desde ese momento se han descubierto diferentes yacimientos arqueológicos que siguen ampliando el conocimiento sobre esa civilización.

Esta cultura prehispánica, se extendió a lo largo de la costa del norte de Perú, desarrollándose principalmente en los valles de Lanbayeque, Chicama, Moche y Virú, entre los siglos I y VII. Los descubrimientos de numerosos objetos en cerámica, describen en sus dibujos con gran realismo el día a día en sus ciudades y sus creencias religiosas, lo que ha permitido obtener un conocimiento más amplio de su cultura.

La sociedad Mochi

Estudiando sus restos arqueológicos, se ha descubierto que la sociedad de los Moche era muy jerárquica, y los puestos más importantes los ocupaba la aristocracia militar. El rey o gobernante era conocido como el Cie-quich, a cuyo poder quedaba subordinado el Alaec, o rey vencido. Los sacerdotes, cuya figura principal era el Sacerdote Guerrero, vivían en los templos piramede y dedicaban sus vidas al culto del dios Aipaec, que era la deidad principal. El culto a Si, la luna, también estaba muy extendido, y consideraban a esta mucho más poderosa que al sol, a diferencia de la mayor parte de las civilizaciones antiguas. A esta se le ofrecían gran parte de sus sacrificios, que en algunos casos eran humanos.

El pueblo era el último escalafón de la jerarquía. Vestían con ropa sencilla y se dedicaban fundamentalmente a la agricultura o la pesca, aunque también había un gran segmento de artesanos. Las construcciones, tanto de casas como de templos, se realizaban en barro y adobe.

Recursos económicos de los Mochi

La región en la que se asentaron era una zona desértica atravesada por varios cursos de agua que desembocaban en un océano con muchos recursos marinos, por lo que la pesca se convirtió en un importante recurso económico, unido a una agricultura planificada que les proporcionaba excedentes, con lo que consiguieron una economía muy sólida.

Consiguieron superar las inclemencias del desierto gracias a la irrigación artificial, con la que desviaban el agua por medio de presas y canales que provenían de los diferentes ríos que nacen en los Andes para regar sus cosechas, lo que muestra un alto desarrollo tecnológico. Además usaban abono para fertilizar sus tierras, principalmente guano, y la agricultura les proporcionaba grandes suministros de maíz, yuca, calabaza y camote, y frutas como la chirimoya, la papaya y la lúcuma.

También hay que destacar que los Moche fueron magníficos orfebres y utilizaban oro, plata y cobre que fundían y, una vez frío, golpeaban hasta convertirlo en láminas, que luego decoraban con punzones para fabricar diferentes objetos.
Actualmente se sabe que la cultura Mochica desapareció entre el 600 y 700 d.c., aunque ni la fecha ni las causas están muy claras. Algunas teorías apuntan a que pudo ser debido a una gran sequía que tuvo lugar a finales del siglo VI, a la que le siguió un periodo de inundaciones. Esto pudo debilitar al pueblo Mochi, que finalmente fue invadido por el imperio Huari.

Foto: chris74 – Fotolia

Patrimonio cultural arqueológico de Perú

Peru es un paraiso para los amantes de la arqueologiaEl patrimonio arqueológico de Perú está considerado uno de los más importantes de todo el continente americano, por lo que su estudio, conservación y recuperación es fundamental para conocer la historia de numerosas civilizaciones antiguas.

La importancia del patrimonio cultural

El arqueológico es el patrimonio cultural más importante para la mayor parte de los países de Latinoamérica. A través de los restos materiales, y usando métodos y bases teóricas, se consiguen identificar y comprender las diferentes culturas que han existido a lo largo de la historia. La conservación, protección e investigación del patrimonio cultural arqueológico es fundamental para conocer las necesidades y los problemas a los que se enfrentaron civilizaciones hoy desaparecidas.

Aunque son muchas las personas que tienen una idea muy romántica de lo que se significa la arqueología, llena de viajes a países exóticos y descubriendo tesoros a diestro y siniestro, la realidad es que requiere de un trabajo minucioso y de mucha dedicación y sacrificio.

Más allá de los Incas

En concreto, el patrimonio cultural de Perú, es uno de los más importantes de todo el continente Americano. En esta área geográfica han existido diferentes sociedades organizadas con economías sólidas, estructuras sociales y religiosas complejas y una gran capacidad tecnológica, que siguen sorprendiendo a nuestra sociedad.

En Perú se encuentran algunas de los yacimientos más importantes del mundo entre los que destacan Machu Picchu, Huari, Canal, Pachacamac, Huacas de Moche, y Tiahuanaco. Gracias a estos yacimientos se han descubierto el arte, las costumbres o los ritos de civilizaciones tan importantes como los Incas, los Chavín, los Moche, los Chimú o la cultura Nazca.

Y es que hay que decir que, aunque lo primero que se nos viene a todos a la cabeza cuando hablamos de Perú es el imperio Inca, la historia de esta civilización duró apenas un siglo, que no es nada en comparación con los 20 mil años que lleva el hombre en tierras peruanas. Mucho antes que los Incas, los Chavin desarrollaron una cultura durante el Periodo Formativo, caracterizado por la intensificación del culto religioso, del cultivo, la agricultura, y el desarrollo de la metalurgia. La civilización Moche sorprendió con sus impresionantes templos pirámides, su sistema de irrigación del agua y sus realistas grabados en cerámicas, los Chimú desarrollaron una magnífica arquitectura y un laberinto con murallas de barro de 12 metros de alto, y así podríamos seguir con una gran lista de civilizaciones que han habitado en Perú.

Conservación y defensa del patrimonio arqueológico

Uno de los mayores problemas a los que se enfrenta el país es el de la defensa y conservación de tantos y tan importantes hallazgos arqueológicos. Muchos señalan al gobierno como el responsable de dicho problema debido al poco presupuesto que dedica a la conservación del patrimonio arqueológico, por lo que, según arqueólogos peruanos, es muy difícil llevar a cabo incluso el primer paso para realizar una buena labor de conservación y restauración, que consiste en el registro y catalogación de los bienes arqueológicos. Este hecho da lugar a que traficantes o expoliadores se aprovechen de la situación, haciéndose con las piezas más codiciadas como las de oro y plata para después venderlas al mejor postor. La consecuencia de esto es que la cultura, y no únicamente de la peruana, se vea enormemente perjudicada.

Foto: rm – Fotolia

Principales destinos turísticos de Perú

Algunos de los lugares mas visitados de PeruPerú ofrece posibilidades a todo tipo de visitantes, desde introducirse en la selva amazónica, descubrir culturas milenarias como la Inca o disfrutar de los impresionantes paisajes de los Andes.

Para todos los gustos

El sector del turismo en Perú no para de crecer. Durante este año, 2012, se espera un crecimiento entre el 12 y el 14%, después de conseguir un 9% de incremento el año pasado. Y estos datos no extrañan a nadie. Perú es uno de esos destinos donde cada tipo de turista puede encontrar exactamente lo que busca.

A la posibilidad de disfrutar de la espesura de la selva amazónica o sus interminables playas de arena blanca, hay que añadirle la impresionante cordillera de los Andes, donde el trekking y la escalada se convierten en todo un espectáculo. Con más de 12.000 lagunas y picos que superan los 6.000 metros, esta zona es uno de los mejores escenarios también para deportes como el ala delta o el parapente.

Por si todo ello fuera poco, Perú cuenta con el patrimonio arqueológico más importante de toda América. Las maravillas construidas por las diferentes civilizaciones que han habitado tierras peruanas, dejan con la boca abierta al turista más difícil de sorprender. Además, la colonización ha dejado una clara huella, y se puede apreciar la fusión de la cultura prehispánica con las líneas y formas de occidente.

Los imprescindibles

Uno de los destinos turísticos más visitados es, sin duda, Cuzco, considerada por algunos la “capital arqueológica de América”. Esta se convirtió en una gran ciudad y la capital del Imperio Inca, que, muchos años después, fue tomada por los colonizadores españoles. Esto permite que todavía hoy se pueda observar un claro mestizaje, tanto en su arquitectura como en su cultura, que es único en el mundo. Allí se encuentra la enigmática Machu Pichu, que se convirtió en ciudad sagrada para los Incas y, puesto que no se dio a conocer a la cultura occidental hasta principios del siglo pasado, todavía hoy se puede uno transportar a aquel misterioso imperio.

Una vez en Cuzco, es muy recomendable visitar Arequipa, que se encuentra en la zona andina sur, en las faldas del volcán Misti. Esta ciudad cuenta con diferentes construcciones coloniales, que al estar hechas en sillar blanco, la dan el sobrenombre de “La ciudad blanca”. En su casco histórico, se puede ver la arquitectura religiosa virreinal y republicana, donde se mezclan de forma espectacular las características identificativas de la europea y la autóctona. Esta zona fue declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco.

Los amantes del turismo en contacto directo con la naturaleza no se pueden perder Iquitos, que al estar situada en una de las orillas del Rio Amazonas, es el punto de partida para introducirse en la selva amazónica norte de Perú. A esta ciudad únicamente se puede llegar por barco o por vía aérea, con la excepción de la carretera de Nauta.

Además Perú ofrece infinidad de destinos llenos de encanto, historia y naturaleza como el Callejón de Huaylas, con paisajes andinos dignos de postal, en el que se encuentra el Parque Nacioanl del Huascarán, Nazca donde las impresionantes líneas y formas llenan de misterio el lugar o Lima, donde se puede disfrutar de una gran ciudad que combina tradición y modernidad.

Foto: RAFAL CICHAWA

Seguridad ciudadana en Lima

la situacion de la seguridad en la capital peruanaLa seguridad es uno de los temas que más preocupa tanto a los ciudadanos como a los políticos de la ciudad de Lima. Como todas las grandes ciudades, hay zonas en las que hay que tener mucha precaución.

La situación

Cuando un político presenta su candidatura para cualquier tipo de elección en la ciudad de Lima, uno de sus temas principales suele ser resolver el problema de delincuencia que tiene la ciudad. Aún así, y después de algunos proyectos llevados a cabo en este en este sentido, la población no parece estar de acuerdo con que se hayan conseguido buenos resultados.

En un estudio realizado por el Grupo de Opinión Pública de la Universidad de Lima, donde se encuestó a ciudadanos de diferentes zonas de la ciudad, la conclusión clara fue que la mayor parte de ellos no están satisfechos con la labor de la policía en cuanto a la seguridad se refiere. Los resultados del estudio demostraron que el 54.1% de las personas encuestadas consideran que la capital es una ciudad “poco segura”, y más de un 40%, la consideran “nada segura”. A la pregunta de si creían que ha aumentado la delincuencia en los últimos años, más del 75% respondieron que su sensación era que sí. El 15.7% estima, además, que la policía no ha hecho nada para solucionar este problema y tan solo un 10.7% de los encuestados calificó el trabajo de la policía como “bueno”.

¿Inseguridad o solo una sensación?

Ante estos resultados, se puede afirmar que la población de Lima tiene sensación de inseguridad cuando se mueven por las calles de la ciudad. Aún así, los políticos no paran de afirmar que la ciudad no es más insegura ahora que hace unos años, y lo que ha aumentado no es la delincuencia, sino la sensación de inseguridad de los ciudadanos, que no es lo mismo. Para ellos, el responsable directo de que la sensación de inseguridad entre la ciudadanía haya aumentado es sin duda la prensa porque “la sangre vende”. Según datos de la policía nacional, en los últimos años, una gran parte de los homicidios registrados tienen lugar en el ámbito doméstico, y no en un contexto de delincuencia común.

Algunas precauciones

Hay que decir que en Lima, como en el resto de grandes ciudades del mundo, los índices de delincuencia dependen mucho del distrito o zona de la que se hable. A la pregunta ¿es Lima una ciudad segura? Habría que añadir otra pregunta ¿de qué distrito hablamos? En los distritos de Barranco, Miraflores, La Molina o San Isidro, que además son en los que se encuentran la mayor parte de los atractivos turísticos de la ciudad, la respuesta es sí. En el centro de Lima, sin embargo, hay que andar con más precauciones. A pesar de los esfuerzos que se han realizado en los últimos años por rehabilitar la zona, a excepción de unas pocas calles, entre las que se incluyen la Plaza de Armas y algunas calles aledañas a la misma, es preferible visitarlo de día.

En cualquier caso, es preferible no llevar encima demasiado dinero, siempre en billetes pequeños, no llevar joyas o relojes de gran valor a la vista y evitar los distritos de La Victoria, Rimac, Surquillo, Ate, San Juan de Luringancho y Callao.

Foto: Rahul Sengupta – Fotolia